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A paso lento avanza la verificación vehicular

Pedro Morales 2016-11-14 - 08:19:20

De acuerdo a los Concesionarios de las Unidades Ciudadanas de Calidad Ambiental (UCCA’s), de los 32 establecimientos, sólo seis brindan el servicio y los automovilistas tienen que formarse desde las cinco de la mañana para ver si la unidad pasa la revisión.

Un viacrucis viven los propietarios de vehículos en Tlaxcala que intentan cumplir con su obligación ciudadana de llevar a verificar las emisiones de sus automóviles, para tratar de abatir la contaminación atmosférica en la Megalópolis.

Hasta seis o más horas deben esperar los automovilistas para cumplir con el trámite de la verificación en Tlaxcala, donde solo 15 de las 32 Unidades Ciudadanas de Calidad Ambiental (UCCA’s) cumplen los criterios de la Megalópolis.

En tanto se “afinan” los equipos o llegan los nuevos que son de importación,  la enorme afluencia de autos en los verificentros que se ha convertido en el negocio de unos cuantos ciudadanos.

Se aprovechan del número reducido de UCCA’s en funcionamiento y la creciente demanda por el servicio, los “aparta lugares” hacen su agosto a la luz de las autoridades que simplemente se hacen de la vista gorda.

El calvario que viven cientos de automovilista en los últimos meses se puede explicar al menos por cuatro razones:

Primero son los efectos de las nuevas medidas de verificación impuestas en la Megalópolis.

En segundo lugar es el crecimiento del parque vehicular en el estado de Tlaxcala circulan  más de 200 mil vehículos; es decir, un auto por cada cuatro habitantes.

Es el resultado de los emplacadores “golondrinos”, que vienen de Puebla para emplacar sus autos y eludir el pago por las multas que se levantan en la Angelópolis, pero que no tienen efecto en Tlaxcala.

En tercer lugar es la incapacidad de generar un mecanismo de control y registro para la atención al usuario, que facilite el trámite y evite las grandes filas.

En cuarto lugar, la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos de verificación, obligan a los propietarios de los verificentros a cambiar sus equipos, para poder verificar los autos de última generación.

No se ha podido adelantar o prevenir a las tendencias vinculadas a la emisión de contaminantes.

Vivales se aprovechan de la situación

Los meses avanzan con prerrogativas, ampliación de plazos y no funcionan, ni las prórrogas, ni la ampliación de horario para detener la afluencia de automovilistas que encuentran largas filas, que implican horas perdidas, sólo por cumplir con la verificación.

En Apizaco, Huamantla, San Pablo del Monte, Tlaxcala o Calpulalpan, los automovilistas dan cuenta que han pasado más de 24 horas en las UCCA’s para obtener su holograma correspondiente, de hecho ahí surge el negocio privado.

Ante la afluencia en grandes cantidades y la limitada capacidad de respuesta de las UCCA’s, las filas se hacen enormes, misma que se pueden evadir si se compra el lugar que ha sido apartado previamente.

Son vivales y oportunistas que encontraron su mina de oro al ofrecer sus servicios, las cuotas varían según la ubicación de la unidad y la afluencia del día anterior que permite establecer el número de horas posibles que llevará hacer el trámite.

Los precios pueden ir desde los 150 a 500 pesos, dependiendo el número que se le sea asignado, la demanda es tan fuerte que los “gestores de lugares” se han reproducido como hormigas.

Así, el apartado puede -por ejemplo-, llegar a tener de forma permanente los primeros lugares de las filas, lo que implica que si se pretende salir pronto del viacrucis, se debe pagar la cantidad acordada con el gestor que algunos llaman “coyotes”.

Muchos automovilistas han sido partícipes al comprar el lugar, en vez de denunciar, con tal de evitar la pérdida de tiempo, asumen el costo, perjudicando a los otros automovilistas que han decidido esperar.

Sanciona Profepa a doce centros de verificación

Las multas fueron impuestas porque los equipos utilizados en los métodos de prueba para la certificación de las emisiones de vehículos en circulación, no cumplían con las especificaciones que establece la NOM-EM-167-SEMARNAT-2016.

Se suman a las suspensiones que desde el 1º de julio se han impuesto y que en algunos casos han sido levantadas al constatarse el cumplimiento de las medidas técnicas correctivas que fueron ordenadas por la Procuraduría Federal de Protección al (Profepa).

La dependencia impuso las primeras multas por un total de 13 millones 510 mil 939.20 a 12 verificentros, ubicados en la Megalópolis, toda vez que sus equipos de medición y métodos de prueba de emisiones contaminantes no cumplían con la NOM-EM-167-SEMARNAT-2016.

Desde el 1º de julio del año en curso, la Profepa realiza visitas de inspección a los verificentros que operan en la Ciudad de México y en los Estados de Hidalgo, México, Morelos, Puebla y Tlaxcala.

Se observó que algunos de los equipos utilizados en los métodos de prueba para la certificación de las emisiones de vehículos en circulación no se encontraban calibrados, ni estaban en condiciones de operar correctamente.

En la Norma Emergente se establecen, entre otros aspectos, los niveles máximos permisibles de emisión de contaminantes para vehículos automotores en la Megalópolis; así como los métodos de prueba a utilizar por tipo de vehículo para la certificación de dichos niveles y las especificaciones de los equipos que se utilizan para dicha certificación.

Las multas impuestas por la PROFEPA como sanción a aquellos verificentros en los que se detectó que los equipos de medición utilizados en los métodos de prueba no cumplían con la NOM-EM-167-SEMARNAT-2016,

Sin embargo, son independientes a las suspensiones que desde el 1º de julio de este año se han impuesto y que en algunos han sido levantadas al constatarse el cumplimiento de las medidas técnicas correctivas que fueron ordenadas por la Profepa.

Sin funcionar más de la mitad de los verificentros instalados

En Tlaxcala, durante la primera quincena de noviembre, sólo 15 de los 32 verificentros operan en la entidad y con ello se ven rebasados por la creciente demanda de automovilistas que acuden para verificar sus unidades.

Lo anterior tras las clausuras de líneas por parte de la Profepa y ante la segunda prórroga que se ha extendido al 30 de noviembre, por la falta de servicio de estas Unidades Ciudadanas de Calidad Ambiental UCCA’s).

Con ello, las filas son crecientes en las UCCA’s que sí operan como el de La Magdalena Tlaltelulco, Xicohtzinco, Nativitas, Totolac, Apizaco y el de “La Ribereña” en la zona de “La Garita” en la capital de Tlaxcala, entre otras.

En cada UCCA’s se mantienen largas filas de unidades automotoras, centros que además trabajan con lentitud y generan inconformidad por los cientos de operadores del volante que pasan varias horas en espera de ser atendidos.

En tanto, los transportistas reclamaron que es injusto que por varios meses las UCCA’s o verificentros como comunmente se les conoce no funcionaran, debido a la actualización del software en los sistemas de verificación vehicular.

Hay problemas, presuntos casos de corrupción y el resultado final es que ahora tengan que esperar muchas horas y en algunos casos se hagan acreedores a multas, por lo que exigieron la condonación de las mismas.

Cabe destacar que a pesar de la segunda prórroga que otorgó la Coordinación General de Ecología, que es hasta el 30 de noviembre para automóviles con terminación, 5,6,7,8,3 y 4.

Estas son correspondientes a los bimestres de julio-agosto, agosto-septiembre, y septiembre-octubre, existe inconformidad de los ciudadanos que pasan hasta 4 o 5 horas, para poder cumplir este requisito.


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