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Piden comunidades de Ixtacamaxtitlán al Gobierno Federal negar autorización ambiental al proyecto de Almaden Minerals

Redacción 2019-02-01 - 09:05:42

Los pobladores de la comunidad comentaron que Almaden Minerals tiene un historial negro en la Sierra Norte de Puebla.

Mediante un comunicado de prensa, las comunidades de Ixtacamaxtitlán, las cuales se encuentran organizadas en la Unión de Ejidos y Comunidades en Defensa de la Tierra, el Agua y la Vida Atcolhua, comentaron que buscan ser partícipes en el proceso de evaluación ambiental del proyecto minero de Ixtaca.

Mencionaron que desde 2014 se han opuesto al proyecto de la mina de Almaden Minerals Ltd.; asimismo, agregaron que han presentado quejas sobre violaciones de derechos humanos a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sobre daños ecológicos, además de otros procedimientos legales que han detenido, por momentos, las actividades de exploración.

Aquí te presentamos el comunicado completo:

Ante la presentación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de Minera Gorrión SA de CV (propiedad de la canadiense Almaden Minerals Ltd), para iniciar los trabajos de una mina a cielo abierto en la Sierra Norte de Puebla, las comunidades de Ixtacamaxtitlán –organizadas en la Unión de Ejidos y Comunidades en Defensa de la Tierra, el Agua y la Vida Atcolhua– nos pronunciamos hoy por nuestro derecho a ser partícipes del proceso de evaluación ambiental del proyecto minero Ixtaca.

El pasado 24 de enero las comunidades nos enteramos, por la Gaceta Ecológica de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que Minera Gorrión SA de CV había ingresado el trámite de evaluación de impacto ambiental. En el documento la empresa anuncia su interés de ocupar 1,044.02 hectáreas de territorio en Ixtacamaxtitlán y solicita el cambio de uso de suelo de terrenos forestales para extraer oro y plata. Del total, 466 hectáreas pretenden ser ocupadas en infraestructura, y las restantes aprovechadas para protección de las instalaciones, seguridad de los procesos y caminos. Sin embargo, desconocemos los detalles del documento completo y las implicaciones del mismo.

Como comunidades afectadas exigimos se respete nuestra decisión: no consentimos la extracción minera en nuestro territorio. Hacemos un llamado a la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Josefa González Blanco, para que niegue la autorización ambiental a este proyecto.

Desde 2014, las comunidades nos hemos opuesto al proyecto de la mina a cielo abierto de Almaden Minerals Ltd. Presentamos quejas sobre violaciones de derechos humanos a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sobre daños ecológicos, además de otros procedimientos legales que han detenido, por momentos, las actividades de exploración.

Acompañados por el Proyecto sobre Organización, Desarrollo, Educación e Investigación (PODER); el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CESDER), y el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), la Unión de Ejidos realizamos una Evaluación de Impacto en Derechos Humanos (EIDH) del proyecto minero Ixtaca  que concluyó que la operación de la mina implicará daños irreversibles para el disfrute del derecho humano al agua, a la salud y al medio ambiente sano (se puede consultar el documento aquí).

Almaden tiene un doble discurso; ha levantado una campaña de relaciones públicas para limpiar su imagen y mostrarse como una empresa socialmente responsable. Dice que el proyecto va a ser un modelo de la minería en el país. Sin embargo, la empresa minera lleva violando nuestros derechos desde que se asentó en estos territorios.

Entre las irregularidades encontradas desde que inició el proyecto minero, se destacan:

  • Negar que se trata de un municipio habitado. Almaden Minerals ha afirmado que se trata de un sitio “vacío”, con uso de suelo “nulo”, cuando es un municipio con 20 mil habitantes que realizamos actividades productivas.
  • Impactos ambientales. En la Evaluación de Impacto Social, realizada por la empresa (cuyo resumen ejecutivo obtuvimos a través del INAI) la misma empresa indica que entre los 37 impactos del proyecto, el impacto sobre el entorno “es la contaminación de los acuíferos y cuerpos de agua” y sobre la salud “será el derivado de la afectación a la calidad de aire por la emisión de polvos y a la generación de enfermedades relacionadas con ello”.
  • Violación de la normatividad ambiental, al realizar 236 barrenos más de los autorizados, con mayor densidad y profundidad que la permitida por la norma, además de que la empresa lo hizo fuera de tiempo.
  • Perforación del acuífero. De acuerdo con información de la empresa, ésta ha realizado barrenos de hasta 700 m de profundidad, aunque reportó a SEMARNAT que no perforaría a una profundidad mayor a 150 m. Tampoco solicitó los permisos correspondientes a la CONAGUA.
  • Provisión de información falsa a sus inversionistas. La empresa ha asegurado, por ejemplo, que solamente usará agua de lluvia, aunque las autoridades han dicho que ninguna de las 1,250 operaciones mineras en el país funciona sólo con agua de lluvia. Por otro lado, no ha sido transparente sobre los riesgos económicos que conlleva un proyecto violatorio a los derechos humanos y al medio ambiente.

Además de estas irregularidades estamos en alerta por la solicitud de cambio de uso de suelo, ya que implicaría desconocer nuestros usos tradicionales del territorio.

Los bosques de táscate que quedarían desamparados albergan fauna y flora endémica y son áreas de conservación, de acuerdo al a Comisión Nacional Forestal (CONAFOR). Según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), Ixtacamaxtitlán es un Sitio Prioritario Terrestre que debe ser protegido para mantener los servicios hídricos y conservar la biodiversidad.

Pedimos al Gobierno Federal que escuche la voz de los pueblos de la Sierra Norte de Puebla. Minera Gorrión destruiría nuestras comunidades, nuestras tradiciones, el derecho de nuestros hijos e hijas a vivir en un medio ambiente sano. Somos los guardianes de los bosques, del agua, la flora y la fauna de este territorio, por eso no queremos una mina a cielo abierto.

Aquí te dejamos la respuesta de la minera