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Se agrava la contaminación del agua en el territorio tlaxcalteca

Pedro Morales 2016-10-03 - 08:15:33

En el estado de Tlaxcala, ríos, jagüeyes, presas y lagunas presentan agua contaminada, mientras los niveles freáticos se encuentran cada vez más profundos y la escasez del agua se anuncia como un grave problema para las futuras generaciones.

Cada día en Tlaxcala la actividad de sus habitantes genera fuertes cargas de contaminación del agua, las descargas residuales de las casas, empresas y de los municipios van a parar al río Zahuapan, el más importante de la entidad.

Afluentes, jagüeyes, presas y lagunas presentan su agua contaminada, mientras los niveles freáticos se encuentran cada vez más profundos y la escasez del agua se anuncia como un grave problema para las futuras generaciones.

Los gobiernos del PRI, PAN o PRD solamente han utilizado el problema de la contaminación del agua para inventar obras que no funcionan y que requieren de inversiones multimillonarias. Sin resultados.

El Zahuapan cada día se parece más a un canal de aguas negras y pestilentes. En la actualidad, 48 plantas de tratamiento de las 128 que existen en Tlaxcala operen con deficiencias.

La Comisión Nacional del Agua y la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa), durante el 2015 multaron y clausuraron nueve empresas por contaminar al río Zahuapan.

Sin embargo dichas acciones siguen resultando insuficientes para que las industrias modifiquen sus prácticas contaminantes.

Graves consecuencias para la salud de los tlaxcaltecas

El Fondo de América del Norte para la Cooperación Ambiental (Fanca), del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y del Laboratorio de Análisis y Tratamiento de Aguas Residuales de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) realizaron un estudio del Zahuapan-Atoyac.

Arrojó la existencia de varios casos de leucemia púrpura trombocitopénica y anemias detectadas entre las personas que viven cerca del río Atoyac que también cruza Tlaxcala y donde desemboca el Zahuapan.

Según la propia Profepa son vertidas en el Atoyac-Zahuapan 62.8 toneladas al día de sólidos suspendidos totales, 14.7 toneladas de nutrientes, 0.14 toneladas de metales pesados (plomo, cromo, cadmio, cobre, mercurio, níquel y zinc) y 0.09 toneladas diarias de compuestos orgánicos tóxicos.

Ante las acciones de las instancias federales, la Asociación de Empresarios de Tlaxcala generó reuniones para que las 37 empresas afiliadas a la asociación, puedan cumplir con los nuevos parámetros ambientales que ha impuesto la Profepa, argumentando que es necesaria mucha inversión.

Con esto muestran que por encima de la vida, está la economía, la ganancia.

En consecuencia los problemas de salud siguen siendo graves y reconocidos por diferentes instancias tanto estatales como municipales, por su parte autoridades del Hospital Infantil, declararon que existen cuatro tipos de cáncer en la entidad, que padecen niños y jóvenes principalmente.

Los casos son recurrentes en los municipios de Natívitas, Huamantla, Apizaco y Tlaxcala. También los presidentes municipales reconocen mediante declaraciones públicas la gravedad de estos problemas.

Un alto a la contaminación,  el objetivo de la Conagua

La Comisión Nacional del Agua (Conagua), advirtió que pondrá un alto a la contaminación que prevalece en por lo menos cuatro cuerpos y afluentes de agua que son considerados "focos rojos" en el estado.

Puso como ejemplo la clausura de los excusados públicos del balneario de "El Ojito de Apizaquito", en el municipio de Apizaco, el cual se hizo acreedor a una multa 77 mil pesos, ya que genera descargas turbias a la laguna de 200 litros por segundo.

En el caso de los mezclilleros en Tepetitla "es un asunto muy grave", pues las descargas de excretas cancerígenas" están matando a otros, principalmente por culpa de al menos 24 talleres caseros a los que en breve se les denunciará a nivel federal por incurrir en dos delitos: extracción de aguas nacionales sin permiso y descargas de agua de lavado de mezclilla en el drenaje municipal.

Las empresas mezclilleras como Tarrant, Tavex, ITP, Sweet Long, Orange County, entre otras, han sido multadas porque sus descargas al río Atoyac ya sobrepasaron el límite de metales como plomo y cadmio.

A industriales se han multado a cinco o seis pero están en litigio, mientras que a particulares unas 12 por montos de 77 mil pesos cada uno, pero además está denunciado el municipio de Tepetitla, todos en lo que va del año.

De manera conjunta la Conagua, los municipios de Tlaxcala, Tepeyanco y Xiloxoxtla, así como la Secretaría de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Vivienda (Secoduvi), frenaron los proyectos para limpiar y rescatar el vaso de la laguna de Acuitlapilco.

Otros puntos críticos son las descargas de las empresas textiles en Chiautempan, el tratamiento de agua en los municipios, así como un asunto legal en Tocatlán.

En el caso de Chiautempan, se trata de revisar las plantas de tratamiento de los industriales textileros para que cumplan con las nuevas normas de operatividad, porque emiten sus descargas con altos niveles de contaminación al río de Los Negros y de ahí a río Zahuapan.

En la Conagua se dice que “el destino ya nos alcanzó" en la contaminación de los cuerpos de agua del estado de Tlaxcala y por eso es preciso poner orden en las descargas y las acciones que industrias y municipios hacen para limpiarlas lo más posible.

En intentos sexenales quedan las propuestas de saneamiento

Desde la administración de Beatriz Paredes Rangel hasta el gobierno de Mariano González Zarur, los tlaxcaltecas han escuchado la tan “trillada” promesa de limpiar el río Zahuapan.

Héctor Ortiz Ortiz del (PAN), por ejemplo, prometió y nunca cumplió hacer navegable el río.

Alfonso Sánchez Anaya del (PRD) quería mil millones para sanear el río y como no se los dieron, no hizo nada.

El panista soñaba al Zahuapan como el río Chicago, que con sus 251 kilómetros de largo atraviesa esa majestuosa ciudad de los Estados Unidos de Norteamérica.

Terminó el sexenio y Ortiz ni siquiera fue capaz de desazolvarlo para evitar inundaciones en la temporada de lluvias.

En otra ocurrencia más, el 23 de diciembre de 2009, la entonces alcaldesa capitalina priista Lorena Cuellar Cisneros anunció, y ex candidata al gobierno, con “bombo y platillos”, el proyecto para hacer navegable, a partir de 2010, el río Zahuapan.

Según Cuellar Cisneros, hoy senadora perredista, la limpieza del afluente sería en tres etapas: la primera estribaba en colocar en 350 metros lineales -desde el Puente Rojo hasta la Casa de las Artesanías- dos compuertas que funcionarían como un contenedor donde almacenarían agua hasta que alcanzara un nivel de metro y medio de altura para que pudieran transitar las lanchas y producir mojarras.

En sus sueños guajiros quería colocar muchas lupas de aumento para evaporar el agua y mandarla a los contenedores, para de alguna manera limpiar el agua de la contaminación.

Incluso con esa agua llevó unas mojarras que fueron fritas y se las comió, como ejemplo de que “no pasaba nada con la contaminación”.

Luego entonces, los alrededores del Zahuapan debían convertirse en un atractivo turístico que ayudaría al desarrollo de Tlaxcala.

Sin embargo, es más que imposible eliminar los olores pestilentes que emite el afluente producto de las descargas de aguas negras que recibe todos los días.

Nadie se imagino tomando café o desayunando en la periferia del Zahuapan, con olores que no le piden mucho a los que registran los baños públicos de la central camionera de Apizaco o del mercado de Tlaxcala.

El proyecto fracasó y no lo volvió a mencionar, ni siquiera en su reciente campaña política, y las mojarras nunca nadaron en las aguas fétidas del Zahuapan.

Muy alta contaminación industrial en la cuenca Atoyac-Zahuapan: Greenpeace

Altas concentraciones de metales pesados y disruptores hormonales son vertidos por diversas industrias en dos de las cuencas hidrológicas más importantes del país: Lerma y Atoyac-Zahuapan, sin ninguna regulación gubernamental y con alto riesgo para la salud de las comunidades aledañas y la biodiversidad acuática.

En el informe Ríos Tóxicos: Lerma y Atoyac-Zahuapan, la historia de la negligencia continúa, la organización ambientalista documenta los resultados de muestras de agua de ambos afluentes.

Se encontraron metales pesados como cadmio y cromo, así como 51 compuestos orgánicos volátiles, lo que constituye una señal de alarma debido a que muchos de estos compuestos detectados son tóxicos y están clasificados como cancerígenos o probables cancerígenos, según los parámetros de la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC).

La investigación exhibe la ineficiencia de las autoridades que pretenden “prevenir y controlar la contaminación por los vertidos industriales en el ríos con Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), sin resultados efectivos.

En el caso del río Atoyac- Zahuapan, donde del lado poblano no existe una planta de tratamiento para los vertidos industriales y petroquímicos de la refinería “Quetzalcóatl” de San Martín Texmelucan, entre las sustancias encontradas en el tubo comunitario se encontró pentaclorofenol, el cual tiene graves efectos a largo plazo: es mutágeno, causa alteraciones en el sistema inmunológico y endocrino, altera las funciones reproductivas y aumenta la susceptibilidad a infecciones.

Por su capacidad de bioacumulación, su toxicidad y su persistencia en el ambiente esta sustancia está severamente restringida o totalmente prohibida en varios países.

Especialistas de Greenpeace recomendaron entre otras medidas que se debe establecer un compromiso político para que autoridades municipales, estatales y federales prohíban el vertido de sustancias químicas peligrosas en las cuencas hidrológicas del país en un plazo máximo de 25 años.

Durante la presentación del documento dieron testimonio de las afectaciones por la contaminación industrial miembros de la agrupación Un Salto de Vida de Jalisco, y del Centro Fray Julián Garcés de Puebla y Tlaxcala, los cuales por años han denunciado la grave situación de sus ríos ante la pasividad gubernamental.

Por otro lado, Greenpeace demanda la actualización de las normas de descarga  NOM 001, que establece los parámetros de descargas a aguas nacionales, y la NOM 002, que establece los parámetros de descargas a aguas municipales.


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